Mostrando entradas con la etiqueta 2010. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 2010. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de julio de 2010

Maradona, las formas y el contenido

Las formas son solo eso: formas. El contenido es lo que importa. Diego Maradona es un tipo que quizás no le cae simpático a algunos fanáticos del "no es lo que dijiste sino como lo dijiste", pero que sin embargo es un tipo de ley, esa clase de persona que se juega hasta por el último de su equipo y que no traiciona ni se traiciona. Es un tipo que hizo lo mejor que pudo con lo que pudo, y logró que los jugadores sintieran la camiseta como la siento yo. Eso a mí me basta. Y también me sobra. Porque me importa muy poco que me digan, amablemente, que me están hundiendo. Prefiero que me digan, animalmente, lo que sea. Pero que lo que sea, sea la verdad, aunque no suene lindo ni me parezca "civilizado", ni siquiera que esté de acuerdo.

Me importan muy poco las formas. No me interesan, no son importantes, muchas veces no dicen nada y otras veces (y lo que es más grave) esconden el contenido. Con una sonrisa me pueden dictar la sentencia de muerte, con un tono amable me pueden decir que estoy en el horno, así que las formas no me dicen nada en especial.

Diego Maradona puede gustar o no. Pero si hay algo que no se le puede discutir, es que es coherente. Coherente con lo que dice y hace. Hasta sus incoherencias son coherentes. Y a mi me gusta eso. Me gusta una persona que se desacata y dice cosas que hasta por ahí me caen como una patada al hígado, que lanza epítetos a mansalva, que grita como un vikingo, que desafía al que se le ponga enfrente y, por qué no, que se cree lo más grande que hay... que se cree Maradona. Prefiero eso a una persona mesurada que, mesuradamente, vota "no positivo", apegándose a las más correctas formas para que el erario público lo contemple y exprese su satisfacción ante tan admirable mesura. Formas. Sólo formas. La sonrisa aparentemente franca al momento de la traición más vil.

Las formas no necesariamente dicen la verdad, sólo son una manera de decir las cosas. Diego dijo la verdad, de la forma que le salió, de la forma que sabe, de la forma que puede. Pero dijo la verdad. Y yo personalmente tengo más apego por la verdad que por la manera en que se dice la verdad. Hace rato que le presto más atención al contenido que a las formas. Porque las formas me dicen sólo cómo se dice, mientras que el contenido me muestra eso que es lo más importante... lo que se dice.

miércoles, 14 de julio de 2010

Ley de Matrimonio igualitario. Una carta llena de ironía

Laura Schlessinger es una personalidad de los Estados Unidos, que da consejos a las personas que llaman a su programa de radio. Hace un tiempo ella dijo, citando el Levítico 18:22, que la homosexualidad es una abominación y que no puede ser perdonada en ninguna circunstancia. El texto reproducido es una carta abierta escrita por un residente en los Estados Unidos -cargada de ironía- dirigida a la Dra. Laura.

Querida Dra. Laura:
agradecido por hacer tanto para la educación de las personas de acuerdo con la "Ley de Dios". Yo he aprendido mucho a partir de su show, e intento compartir este conocimiento con el máximo de personas me sea posible. Cuando alguna persona pretende defender el estilo de vida de los homosexuales, por ejemplo, simplemente le recuerdo que el Levítico 18-22 claramente define que eso es una abominación. Fin de la discusión.
No obstante, yo necesito de sus aclaraciones al respecto de otras leyes y de consejos para seguirlas:

1. Cuando quemo un becerro en un altar como sacrificio, yo se que eso emana un olor agradable al Señor (Lev. 1:9). El problema son mis vecinos. Ellos reclaman que el olor no es agradable para ellos. ¿Debo abominar a tan irreverentes ciudadanos?

2. Me agradaría vender a mi hija como esclava, como se sanciona en el Éxodo 21:7. Según usted, hoy en día, cual sería un precio justo por ella? Y además, se me permite atender en la determinación del precio la bienaventurada ley de la oferta y demanda? ¿De qué manera influye en el precio la consabida globalización y liberalización de los mercados a nivel internacional?

3. Yo sé que no puedo tener relaciones con una mujer en período menstrual, porque ella se vuelve impura por siete días (Lev. 15/19-24). El problema es cómo saber si ella tiene tal período. Intenté hasta preguntarles, pero la mayoría de las mujeres se ofenden (abominablemente) con tal pregunta.

4. Según viene señalado (Lev. 25:44) yo puedo poseer esclavos, tanto hombres como mujeres; eso sí, comprados en naciones vecinas. Un amigo mío me argumentó que eso sólo se aplica a los Mejicanos, pero no a los canadienses. Incluso amplió sus análisis flexibilizando la posibilidad de aplicar a esclavos ciudadanos de naciones subdesarrolladas que, al fin y al cabo, son menos ciudadanos que los de las naciones ricas. (O más abominables, según se mire, claro). ¿Me puede usted aclarar esto?. ¿Por qué no puedo tener esclavos de naciones ricas, cuando además cabe suponer que generalmente están mejor alimentados y por tanto serían mas útiles y eficaces en su condición de esclavitud?

5. Tengo un vecino que insiste (abominablemente) en trabajar los sábados. En el Éxodo 35:2 está claramente escrito que debería ser condenado a muerte. ¿Estoy moralmente obligado a matarlo yo personalmente, o intento organizar un comité de ciudadanos que honestamente configuremos un piquete de ejecución?

6. Un amigo mío entiende que comer crustáceos o mariscos es una abominación (Lev. 11:10), aunque menos que la homosexualidad. Yo discrepo porque pienso que no puede existir una escala que clasifique los pecados entre menos graves y mas graves. En caso de que la doctora este de acuerdo con mi amigo, sería posible preparar una tabla para medir los grados de abominación? Si la tuviera, le ruego la coloque en su pagina web para poder informarme mejor. Por lo que yo se, abominación es el mismo término utilizado tanto en Levítico 11:10 como en Levítico 18:22. ¿Podría usted aclararme esto?

7. En Lev 21:20 se declara que yo no puedo acercarme al altar de Dios si poseo un defecto en mi visión, pues ningún hombre que tenga algún defecto se acercará para ofrecer el pan de su Dios. En mi caso, ¿tengo que ocultar que uso gafas? ¿O mi vista tiene que ser inapelablemente perfecta?

8. La mayoría de mis amigos hombres tiene la abominable costumbre de cortarse el pelo, a pesar de que eso está expresamente prohibido por el Lev. 19:27. ¿Cómo deben morir ellos?

9. Según el Lev. 11:6-8, quien toca la piel de un cerdo muerto se vuelve impuro. La pelota de fútbol americano esta hecha de piel de cerdo (lógicamente muerto, supongo). ¿Puedo seguir jugando al fútbol americano sin usar guantes?

10. Mi tío posee una hacienda. ¿No está contrariando lo que se determina en el Lev 19:19, plantando dos vegetales diferentes en el mismo campo? ¿No estará también su mujer incurriendo en abominación cuando utiliza prendes de vestir realizadas en dos tejidos diferentes (mezcla de algodón y poliéster, mezcla de lino y algodón, etc)? Además, mi tío, el muy abominable, demuestra cierta tendencia a maldecir y blasfemar. ¿Será necesario para castigarlos que pasemos por el trastorno de reunir a toda la ciudad para lapidarlos (Lev. 24:10-16)? ¿No podríamos simplemente quemarlos en familia, puesto que en realidad esto es una cuestión familiar y privada, como el caso de las personas que duermen con parientes?

Yo sé que usted estudió estas cosas profundamente, así que confío en que me podrá ayudar. Agradecido de nuevo por recordarnos que las palabras de Dios deben de ser interpretadas de forma textual y exacta tal y como fueron escritas.
Atentamente, de su atento discípulo e incondicional admirador.